Para saber qué personal sanitario puede hacer rcp es importante que tengamos en cuenta ciertas nociones. Sin ir más lejos, resulta interesante conocer en qué consiste esta práctica y la forma en la que debe hacerse.

Lo más seguro es que hayas oído hablar en alguna ocasión sobre la rcp y entiendes que se trata de un proceso un tanto complejo y que puede llegar a ser algo complicado para una persona que no cuenta con los conocimientos necesarios.

En cualquier caso, no te preocupes porque a lo largo de este post vamos a analizar en qué consiste para que, en caso de que lo necesites en algún momento, puedas tener cierto conocimiento.

¿Qué es una rcp?

También conocida como reanimación cardio pulmonar, se trata de un técnica muy utilizada a la hora de salvar vidas. Por norma general, esta clase de técnicas se suele utilizar a modo de emergencia. Ya sea un accidente o alguna patología como un infarto.

Por tanto, como te puedes imaginar, es importante contar con los conocimientos necesarios para que la resolución sea adecuada y que no se den consecuencias nefastas.

¿Quién debe realizar esta técnica?

Tratándose de una situación con tal importancia, lo primero que debemos tener en cuenta es que la persona que se encargue de ello cuente con los conocimientos necesarios como para hacerlo correctamente.
Esto quiere decir que, en el supuesto de que una persona precise de ayuda, no se va a esperar a que aparezca un profesional sanitario para ayudarle.

En cualquier caso, es recomendable que sean los mismos profesionales sanitarios los que se encarguen de realizar esta clase de técnica, más que nada porque cuentan con todos los conocimientos necesarios como para hacerlo de la manera adecuada. Aun así, es importante que sepas lo siguiente:

• Personas sin capacitación: en el supuesto de que nunca hayas realizado esta clase de técnicas. Es importante que presiones la zona y realices compresiones ininterrumpidas en el pecho. El ritmo adecuado que deberías llevar es de unas 100 e incluso 120 compresiones por minuto.
• Personas con el conocimiento necesario para actuar: en el supuesto de que la persona en cuestión cuente con los conocimientos necesarios, puede realizar todas las comprobaciones para ver si el paciente necesita que se le realice esta práctica. En caso afirmativo, no solo se realizarán las compresiones, sino que también respiraciones.
• Personas sin la experiencia necesaria: como caso intermedio, puede darse el supuesto de que en algún momento hayas recibido esta clase de lección, pero nunca lo hayas puesto en práctica. En ese supuesto, es recomendable que únicamente realices las comprensiones.

¿Qué hay que hacer antes de realizar una rcp?

En el momento en el que nos damos cuenta que hay que realizar una rcp, es necesario que verifiquemos lo siguiente:
• Si el espacio en el que se encuentra el paciente es adecuado o por el contrario, es recomendable moverlo a una posición más segura.
• Asegurarnos del estado del paciente. Básicamente comprobar si se encuentra consciente o inconsciente.
• En el supuesto de que por mucho que lo intentemos, la persona no responda, debemos de notificar a emergencias la situación para que actúen tan pronto como sea necesario.

Recuerda siempre el C-A-B

Para poder facilitar la memorización de todos estos pasos, desde diferentes asociaciones se ha llegado a la conclusión de que la C-A-B es la mejor opción para memorizarlo. Básicamente quieren decir que:

• C: compresión (compressions)
• A: vía respiratoria (airway)
• B: respiración (breathing)

¿Cómo hacer de forma correcta las compresiones?

Como hemos visto anteriormente, las compresiones son una parte muy importante a la hora de recuperar el flujo sanguíneo del paciente. Sin embargo, no pueden hacerse de cualquier forma:

  • Lo primero que debemos comprobar es que el paciente se encuentre en una posición cómoda y en especial firme.
  •  Posteriormente, debemos de agacharnos a la altura del cuello y los hombros del paciente.
  • Una vez ahí, es necesario que se coloquen las palmas de las manos en el centro del pecho del paciente. A la altura del esternón aproximadamente.
  • A continuación, acompaña con la otra mano el movimiento para tener mayor estabilidad y por consiguiente, más seguridad.
  • A la hora de presionar, procura no sobrepasar los 5cm pues en ese caso se puede llegar a hacer daño al paciente.
  • El ritmo, como hemos dicho ya anteriormente, debe de ser de unos 100-120 compresiones por minuto.

Como puedes ver, se trata de un proceso muy importante y que, en la mayoría de casos puede llegar a salvar la vida del paciente. Esto quiere decir que cualquier noción o información que se pueda tener, puede ayudar a salvar una vida. Independientemente de qué personal sanitario puede hacer la rcp.